30.000 USD por una botella con historia

Grand Constance 1821 es un vino dulce procedente de Ciudad del Cabo que se envió principalmente a Santa Helena donde Napoleón Bonaparte pasaba sus últimos años. Pero en 1821 el falleció y las botellas volvieron a distribuirse por las cortes europeas y también a otros reconocidos compradores como George Washington.

Es una de doce botellas que existen en la actualidad y en 2019 fue sometida a un complejo proceso de re-encorchado y en esa oportunidad se le agrego un sistema de trazabilidad para confirmar su autenticidad.

Así es que el 22 de Mayo en una subasta de Christie’s en Londres a un comprador no presente y desconocido.

Un vino dulce de 200 años no tiene nada que decir en gusto, es solo una pieza de historia que nunca será abierta.

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